Argentina consolidó la seguridad alimentaria durante el primer mes de la pandemia con una explosión de consumo de proteínas cárnicas

Datos oficiales. Durante el primer mes completo de aislamiento social obligatorio determinado para evitar la propagación del Covid-19 la Argentina consolidó la seguridad alimentaria al garantizar el acceso a un nivel de proteínas cárnicas superior al vigente un año atrás.

Argentina consolidó la seguridad alimentaria durante el primer mes de la pandemia con una explosión de consumo de proteínas cárnicas

El consumo estimado de las tres principales carnes consumidas en la Argentina fue en abril pasado de 116,2 kg/habitante/año versus 108,4 kg/habitante/año en el mismo mes de 2019, según datos oficiales publicados por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.

A pesar de las restricciones logísticas implementadas desde fines de marzo pasado –cuando se instauró el aislamiento obligatorio– por muchas autoridades provinciales y municipales (algunas de las cuales siguen presentes actualmente), los productores pecuarios, frigoríficos, matarifes, trabajadores cárnicos, transportistas, supermercados y carnicerías realizaron un esfuerzo mayúsculo para proveer de proteínas cárnicas a la población argentina. 

El crecimiento de la oferta disponible de proteínas cárnicas se explica fundamentalmente por la carne aviar, que en abril pasado registró un consumo estimado de 50,0 kg/habitante/año gracias tanto a un incremento de la demanda de pollo entero como de cortes aviares.

El dato oficial correspondiente al consumo estimado de carne aviar en mayo pasado no está disponible, pero es muy probable que durante ese mes el pollo haya superado al consumo interno de carne bovina, dado que desde entonces los frigoríficos exportadores comenzaron a priorizar ventas externas fundamentalmente destinadas a China.

El crecimiento del consumo de carne aviar se sostiene en dos pilares: el pollo entero comprendido en el programa oficial de precios cuidados se encuentra a un valor muy accesible para la población de menores recursos, mientras que los cortes resultan un producto más práctico de cocinar por parte de los estratos medios urbanos que deben mantener el aislamiento obligatorio.

En mayo pasado, por otra parte, comenzó a recuperarse la comercialización de carne porcina luego del bajón experimentado en abril, provocado fundamentalmente por el cierre de parrillas y servicios de catering y la caída de ventas de chacinados en comercios y cadenas de supermercados.

Fuente: Valor Soja

Volver

Otras Novedades

24/09/2026

Semana Angus: Mondino vendió 16.000 cabezas y destacó la genética

24/09/2026

Breitschmitt: “Tenemos que seguir mejorando para una ganadería competitiva”

24/09/2026

Nutrición animal: el consumo llegó a 35,1 millones de toneladas

24/09/2026

La Bolsa de Cereales acercó a jóvenes a la cadena agroindustrial

23/09/2026

Carne Angus Argentina: genética y negocios en Cañuelas

23/09/2026

Semáforo agropecuario: 9 economías regionales en rojo y solo 4 en verde

22/09/2026

Gran debut de Gananor Pujol en la Semana Angus: remató 4.000 cabezas con agilidad

21/09/2026

Colza, carinata y camelina ganan espacio para diversificar las rotaciones

21/09/2026

CRA llevó a Curuzú Cuatiá su agenda legislativa y productiva

21/09/2026

ArgenCarne 2026: remates y concursos ganaderos en Río Cuarto