Habló el dueño de una empresa del agro que quedó en medio de una disputa de poderío gremial.

Luego de que Desdelsur sufriera un cese de actividades por parte de la Unión de Recibidores de Granos y Anexos de la República Argentina (Urgara), José Macera, dueño de la empresa, señaló que hay una puja entre ese gremio y la Uatre que excede a la compañía.

Habló el dueño de una empresa del agro que quedó en medio de una disputa de poderío gremial.

Luego de que un gremio iniciara un cese de actividades en la planta de Zárate de la firma Desdelsur y que esa medida de fuerza provocara ayer un paro general contra todo el acopio de granos, además de la amenaza de extenderse a la exportación, el CEO de esa empresa de legumbres, José Macera, señaló que el problema suscitado es ajeno a la firma, “ya que la historia real es un conflicto entre dos sindicatos que se disputan un encuadramiento gremial de los trabajadores”.

En diálogo con LA NACION, el directivo dijo que la compañía tiene una “posición pasiva frente a la puja entre la Unión de Recibidores de Granos y Anexos de la República Argentina (Urgara) y la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre)”.

“No se discuten salarios con la empresa, sino es un tema de poderío gremial entre uno y otro. Hay un gremio que quiere que los trabajadores pasen a su órbita, tiene más peso, y ejerce presión sobre el otro, que en la actualidad están afiliados los empleados”, indicó.

“Pero nosotros no tenemos injerencia en esto, ahora quien lo decide es el Ministerio de Trabajo y, en su defecto, si no hay acuerdo entre ambos, será la Justicia quien dirima. Nosotros no podemos mediar, si ellos no se ponen de acuerdo. Hemos recibido una carta documento por parte de Uatre para que nos abstengamos de innovar”, agregó.

En este contexto, indicó que ayer por la tarde, la cartera de Trabajo bonaerense dictó una conciliación obligatoria y los trabajadores regresaron a la planta. “Este tipo de medidas perjudica a todos porque en el camino hubo huelgas y se perdieron salarios. A la empresa no le cambia que uno u otro gremio sea en el que estén afiliados los empleados. Hace 30 años que tenemos una muy buena vinculación con la gente y estas situaciones externas complejizan las cosas que funcionaban muy bien. Para presionar aun más, llevaron a una escala nacional para que se avance con más medidas en otros establecimientos”, afirmó.

“Suerte de extorsión”

En un comunicado, ayer la Federación de Acopiadores de Granos señaló que el sindicato realizó esta medida “con el fin de que se presione a la empresa, que no pertenece al sector del acopio y exigirles pasar empleados afiliados de Uatre a Urgara, lo cual debería someterse legalmente a un tema de estricto encuadramiento sindical”.

“En un acto de irresponsabilidad e ilegalidad, Urgara está ejerciendo una suerte de extorsión y eso es inaceptable. No cumplen con sus obligaciones de defender las fuentes de trabajo porque, como corresponde, estos días serán descontados del salario”, dijeron en la entidad.

“Claramente no están a la altura de los acontecimientos actuales, donde Argentina debe salir de una crisis de magnitud con esfuerzo y producción. Actúan como profesionales de la intimidación, vulnerando preceptos básicos constitucionales, con lo cual boicotean a todos los argentinos para sumar unos pesos más a su sindicato”, remarcó la Federación de Acopiadores.
En este contexto, la entidad solicitó a todos los asociados que, en caso de verse impedidos de operar “hagan las denuncias penales correspondientes para poner a los irresponsables en el marco de la ley” y dijo que impulsará “acciones ante el Ministerio de Trabajo de la Nación, como autoridad de aplicación en la materia, solicitando las sanciones legales correspondientes que incluya en su caso la quita de personería jurídica en virtud de las conductas asumidas por sus dirigentes”.

La voz del gremio

Para Urgara, en el caso particular de Desdelsur, la misma incumplió “de manera arbitraria e ilegítima con la Convención Colectiva de Trabajo 574/10 rama acopios y con el convenio intersindical suscripto con la Uatre en noviembre de 2006, que fue registrado ante el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social y que pone fin a todo conflicto de encuadramiento existente entre las entidades sindicales”.

El sindicato señaló que la firma es la única “responsable del conflicto suscitado y del daño que se genera en los trabajadores y sus familias, aprovechando la oportunidad para pagar magros salarios, muy por debajo de las remuneraciones que por derecho corresponden a los trabajadores, que aportan su fuerza de trabajo en una empresa que acopia, procesa y exporta 120.000 toneladas de legumbres y demás frutos del país”.

En esta línea, el gremio “resolvió iniciar medidas sorpresivas o de acción directa en todas aquellas empresas que incumplan con los convenios vigentes, tanto en la rama acopio como de control y puertos del país” y manifestó que “solo esperan que se respeten los encuadramientos vigentes, los salarios y las condiciones de trabajo acordadas”.

Fuente. Mariana Reinke – Diario La Nación

Volver

Otras Novedades

27/02/2026

Sacudió el mercado la Argentina hizo una inédita venta de trigo a Estados Unidos

27/02/2026

En 2025 creció la adopción del crédito digital en el agro y el productor se volcó fuertemente al dólar

27/02/2026

Nueva Ley de Semillas sí, pero con equilibrio: la posición de CARBAP ante UPOV 91

27/02/2026

Los precios de la soja llegaron a un nuevo máximo, pero los productores ahora se muestran indiferentes Qué está pasando

27/02/2026

Récord de molienda de girasol en enero de los últimos 13 años

27/02/2026

Cobró impulso la cosecha de maíz

26/02/2026

Un ejecutivo y un magnate. Bioceres quedó envuelta en una batalla judicial con un pedido de quiebra pendiente

26/02/2026

Ha recalculado. Nicolás Pino contó que Caputo y Milei les explicaron que por ahora el Gobierno no puede hacer nuevas bajas de retenciones

26/02/2026

Cierre definitivo y 520 personas sin trabajo desaparecen famosas marcas de postres y plantas gestionadas por venezolanos

26/02/2026

El partido de la soja un experto explicó cómo la Argentina puede achicar una brecha con Brasil