Girasol en Santiago del Estero rindes más ajustados, pero con producción récord mientras los cultivos estivales entran en etapa clave
La campaña agrícola avanza hacia su definición en Santiago del Estero con un girasol que confirma buena producción aunque con menores rindes. Al mismo tiempo, soja, maíz y sorgo completan su siembra bajo un escenario climático irregular que mantiene en alerta a los productores.
La cosecha de girasol transita su tramo final en Santiago del Estero con resultados productivos positivos, aunque por debajo de las expectativas iniciales en materia de rendimiento. El último relevamiento semanal, correspondiente al período del 2 al 8 de febrero, ajustó a la baja el rinde promedio provincial en unos 3 quintales por hectárea respecto de la estimación previa.
Este recorte implicó una reducción cercana a las 17 mil toneladas en la proyección total. Sin embargo, el cultivo igualmente se encamina a consolidar la mayor producción registrada en la provincia, impulsada principalmente por la expansión del área sembrada durante la campaña.
Los rindes finales quedarían por debajo del ciclo anterior y levemente por debajo del promedio histórico. A nivel departamental, Belgrano mostró los resultados más ajustados, con promedios cercanos a 15 qq/ha, mientras que Alberdi alcanzó los mejores desempeños, con valores próximos a 19 qq/ha.
El desempeño del cultivo estuvo condicionado por un escenario climático adverso, marcado por déficit hídrico y temperaturas elevadas durante etapas claves. Técnicos locales señalaron que estas condiciones limitaron el desarrollo de las plantas y redujeron el área foliar, un factor determinante para la definición del rendimiento.
Además, se estima que alrededor del 4% del área implantada no llegará a cosecha debido al impacto de la sequía.
Siembra estival finalizada, pero con contrastes productivos
En paralelo, la implantación de los cultivos estivales prácticamente concluyó en toda la provincia. El sorgo avanzó a muy buen ritmo para la época, mientras que soja y maíz registraron un progreso más lento, ubicándose en el límite inferior del rango esperado.
El estado general de los cultivos fue calificado como bueno, aunque con diferencias marcadas según la fecha de siembra y la irregular distribución de las lluvias.
En soja predominan los lotes en buenas condiciones, aunque se detectaron daños puntuales por anegamientos tras las lluvias intensas de fines de enero, especialmente en zonas bajas de Los Juríes y Bandera. En otras áreas, como Bandera, Sachayoj y Colonia Alpina, se registró un leve déficit hídrico combinado con altas temperaturas, generando situaciones de estrés moderado en soja y maíz.
El maní presentó excesos hídricos leves en algunos sectores, mientras que sorgo y girasol reflejaron contrastes similares entre zonas con exceso y otras con falta de humedad. Este mosaico climático explica el leve incremento de superficie de soja y maíz clasificada en condición regular o mala respecto del mes anterior.
Estado de los cultivos y etapas fenológicas
Desde el punto de vista fenológico, la soja se encuentra mayormente en fases vegetativas intermedias, con algunos lotes iniciando floración. El maíz avanza entre estadios vegetativos tempranos e intermedios.
El sorgo muestra una evolución más avanzada, desde hoja bandera visible hasta floración, con cerca del 12% de los lotes ingresando en su período crítico. En maní predomina el desarrollo correspondiente a la cuarta hoja tetrafoliada, con una menor proporción en estadios más avanzados.
Plagas bajo control, pero con monitoreo activo
En términos sanitarios, la presión de plagas se mantiene baja. En soja y maíz se detectó presencia leve de caracoles y babosas, además de ataques aislados de oruga medidora y picudo negro en soja.
En maíz se observó la chicharrita, vector del complejo del achaparramiento, con incidencia baja hasta el momento. No obstante, los especialistas recomiendan intensificar el monitoreo, ya que informes recientes advierten un aumento de su presencia en el sudeste provincial.
También se registraron daños moderados de cogollero tanto en maíz como en sorgo, mientras que el pulgón amarillo se mantiene en niveles reducidos.
Clima: lluvias clave para definir el potencial
El contexto climático continúa siendo el principal factor de incertidumbre. Datos satelitales indican que durante enero las precipitaciones acumuladas superaron, en general, los promedios históricos, con excesos más notorios en el centro-oeste provincial.
De cara a las próximas semanas, la evolución de los cultivos dependerá directamente de la continuidad y la distribución de las lluvias. El pronóstico trimestral prevé precipitaciones cercanas a lo normal para el centro-norte santiagueño, aunque con temperaturas superiores a los valores habituales en toda la provincia.
En este escenario, el cierre de la campaña quedará atado a la estabilidad climática: un factor que puede sostener el potencial productivo o profundizar los ajustes ya observados en los rindes.
Fuente: Bolsa Cereales de Córdoba
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