Biocombustibles: la nueva ley que puede cambiar el destino de la soja y el maíz
El nuevo proyecto de ley de biocombustibles propone elevar los cortes obligatorios de biodiésel y bioetanol y avanzar hacia un esquema de mayor competencia y flexibilidad.
Según un análisis de fyo, la iniciativa podría duplicar la demanda doméstica de aceite de soja, incrementar el consumo interno de maíz y favorecer nuevas inversiones en plantas de molienda y biocombustibles.
El proyecto plantea un cambio estructural para la agroindustria argentina al combinar mayores cortes obligatorios con un régimen de libre competencia, licitaciones a través de un Mercado Electrónico Único y un techo de precios determinado por la paridad de importación del combustible fósil.
La propuesta establece que el corte mínimo de biodiésel pase del 7,5% actual al 10% (B10), con una hoja de ruta que contempla incrementos posteriores al 12,5% y 15%. Para el bioetanol, en tanto, se plantea un piso del 15% (E15) y mayor flexibilidad en la participación del maíz y la caña de azúcar.
El aceite de soja, ante un fuerte aumento de la demanda
Uno de los principales impactos se produciría sobre el complejo sojero. Con un corte B10, la demanda doméstica de aceite de soja podría pasar de aproximadamente 900.000 a 1,8 millones de toneladas anuales, según las estimaciones difundidas por fyo.
Ese incremento podría ser abastecido mediante una reducción de las exportaciones de aceite de soja o a través de una mayor molienda de poroto, generando una demanda adicional para la industria aceitera y modificando el balance entre exportaciones y consumo interno.
La eventual implementación de cortes superiores reforzaría todavía más este efecto y podría generar nuevos incentivos para ampliar la capacidad industrial.
El maíz también tendría un nuevo destino
El impacto sobre el maíz sería particularmente relevante para las regiones productoras del interior. Tomando como referencia una participación provisoria del 50% para el maíz y 50% para la caña dentro del E15, el nuevo corte demandaría alrededor de 400.000 toneladas adicionales de maíz y unos 3 millones de toneladas de caña de azúcar para el mercado interno.
Estos volúmenes podrían crecer si avanza la hoja de ruta hacia mayores cortes de biodiésel y se desarrollan mezclas voluntarias superiores destinadas al transporte pesado y agrícola.
De esta manera, el maíz podría contar con una mayor cantidad de alternativas comerciales más allá de la exportación o del consumo tradicional en avícolas, feedlots y otras producciones animales.
Más oportunidades para el maíz producido en el interior
La modificación del esquema energético también podría generar un cambio en la distribución territorial de la demanda.
Actualmente, una parte importante del maíz producido en Córdoba debe recorrer cientos de kilómetros hasta los puertos del Up River, mientras otra porción se destina al consumo dentro de la propia región.
El crecimiento de la producción de bioetanol podría sumar una tercera alternativa: procesar el grano cerca de las zonas productoras, reduciendo la dependencia del transporte hacia los puertos y generando mayor valor agregado en origen.
El mismo proceso podría extenderse a provincias como Santiago del Estero, Salta y Tucumán, donde el desarrollo de nuevas plantas podría modificar los circuitos tradicionales de comercialización.
Una nueva lógica para la agroindustria
El cambio regulatorio podría avanzar así sobre una de las características históricas del complejo agrícola argentino: la concentración de los flujos de granos hacia los principales nodos portuarios.
Una mayor demanda interna de materias primas para producir combustibles permitiría diversificar los destinos de la producción y fortalecer la integración entre agricultura, industria y energía.
Para la soja, el desafío estaría principalmente en la capacidad de molienda y en el destino del aceite. Para el maíz, en cambio, la oportunidad podría estar asociada a la expansión territorial del bioetanol y al desarrollo de nuevas inversiones industriales.
En ambos casos, el nuevo marco de biocombustibles podría convertirse en un factor de transformación para la cadena agroindustrial, con más demanda interna, nuevas inversiones y mayor valor agregado en origen.
Fuente: análisis de Verónica Sosa, analista de mercados de fyo.
Córdoba 1826 - Rosario
Tel/Fax: +54 0341 - 4257159 - 4213453 
