Alivio para el trigo: las lluvias redujeron a la mitad los lotes en riesgo
Las lluvias acumuladas durante los últimos siete días llevaron alivio a los cultivos de trigo de la región núcleo y permitieron retomar las labores de implantación de maíz.
El agua volvió a convertirse en una noticia favorable para los cultivos de la región núcleo después de un septiembre marcado por la escasez de precipitaciones.
En los últimos siete días, la región recibió en promedio 25 milímetros, un volumen que representó aproximadamente el 80% de toda el agua acumulada durante septiembre.
El mes terminó con un promedio de 31,5 mm, registrado por las 36 estaciones de la red GEA/BCR, frente a una media histórica cercana a los 50 mm.
Aunque las lluvias fueron débiles y dispersas, la sucesión de eventos permitió sumar milímetros en una etapa decisiva para los cultivos.
El informe también consignó como dato negativo la caída de granizo durante el último fin de semana en algunas localidades del noreste bonaerense. Hasta el momento, los daños más importantes se concentraron en sectores urbanos y no se reportó un impacto significativo sobre los cultivos.
El trigo recuperó condición
La mejora más evidente se observó en el estado del trigo. A comienzos de la semana, los técnicos estimaban que unas 250.000 hectáreas, equivalentes al 15% del área, se encontraban en condición regular.
Después de las lluvias, esa superficie se redujo a unas 120.000 hectáreas, el 7% del total.
El cultivo atraviesa actualmente distintas etapas fenológicas: un 3% se encuentra en floración, 17% en espigazón, 25% en espiga embuchada, 30% en hoja bandera y 25% en encañazón.
Las precipitaciones llegaron en un momento importante para sostener el desarrollo del cereal, aunque su impacto fue diferente según la zona.
En el este de la región núcleo, el aporte de agua permitió mantener buenas expectativas de rendimiento. En cambio, hacia el oeste, las lluvias llegaron tarde y no alcanzaron para recuperar completamente el potencial perdido por el déficit hídrico y las heladas de comienzos de septiembre.
Diferencias entre zonas
En Marcos Juárez, los técnicos estiman que las lluvias permiten sostener una expectativa de rendimiento de entre 35 y 40 qq/ha, aunque una parte importante de los lotes ya resignó potencial.
En Corral de Bustos, conviven lotes en buenas condiciones con otros que presentan estrés hídrico, menor desarrollo y pérdidas de rendimiento.
La situación continúa siendo más comprometida en General Villegas, donde algunos lotes fueron afectados tanto por la sequía como por las heladas. Allí se registró escaso desarrollo y muerte de macollos, mientras que los técnicos estiman que el potencial de rendimiento llegó a caer hasta un 60%.
En el centro-este de la región, en cambio, las lluvias permitieron mantener expectativas superiores. En Carlos Pellegrini se proyecta un promedio cercano a 40 qq/ha; en Cañada de Gómez, las precipitaciones renovaron la expectativa de alcanzar un piso de 50 qq/ha por lote; y en Bigand, el promedio estimado ronda los 40 qq/ha.
El maíz vuelve a tomar ritmo
Las lluvias también permitieron destrabar la siembra de maíz. Durante la última semana, el avance sumó apenas 10 puntos porcentuales y llegó al 65% del área prevista.
La falta de agua había frenado el ritmo de implantación durante septiembre. Así, pese a que la campaña había comenzado con el mayor adelanto de los últimos diez años, actualmente la siembra se encuentra 10 puntos por debajo del avance registrado un año atrás.
El mayor retraso se concentra en el oeste de la región. En el sudeste de Córdoba resta sembrar aproximadamente la mitad del área prevista, mientras que en el noroeste bonaerense todavía queda pendiente el 65%.
En Marcos Juárez, los técnicos señalaron que la siembra llevaba diez días detenida, pero las lluvias permitirán retomar las tareas y completar el 50% del maíz que todavía resta implantar.
Más de 2 millones de hectáreas por completar
Hacia el este, el avance es mayor: alcanza el 90% en el centro-sur de Santa Fe, 70% en el sur provincial y 75% en el noreste bonaerense.
Además, las emergencias presentan buenas condiciones. La mejora de la humedad generada por las lluvias permitirá avanzar con la implantación de las 2,3 millones de hectáreas de maíz previstas para la región núcleo.
El escenario climático seguirá siendo determinante. Según el informe, se esperan nuevos chaparrones y tormentas desde la madrugada del sábado 3 de octubre, mientras que a partir del martes podrían registrarse nuevamente tormentas intermitentes.
El alivio llegó después de un período de déficit hídrico que había comenzado a comprometer al trigo y a frenar la implantación de maíz. Las lluvias de la última semana mejoraron la condición de buena parte de los lotes, aunque el oeste de la región núcleo mantiene pérdidas de potencial, mientras que la continuidad de las precipitaciones será clave para completar las siembras pendientes.
Fuente: Bolsa Comercio de Rosario
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