El dilema económico de 2026: ¿Crecimiento, recesión técnica o estancamiento?
A pesar de la desaceleración del 2,9% en la actividad de julio y las dudas sobre una recesión técnica en el tercer trimestre, los indicadores fiscales y el comportamiento de las variables de fondo muestran un escenario complejo para Argentina en 2026.
La economía argentina transita la segunda mitad de 2026 en medio de una intensa discusión sobre su rumbo inmediato. Tras registrarse en julio una caída del 2,9% mensual en la medida desestacionalizada del INDEC —la mayor baja desde abril de 2020—, se reactivó el debate sobre la posibilidad de que el país enfrente dos trimestres consecutivos de contracción e ingrese técnicamente en recesión. Sin embargo, economistas como Lucas Pussetto señalan que este comportamiento responde a shocks transitorios y a la debilidad previa del consumo interno, más que a una crisis inminente, configurando un escenario de estancamiento con sectores a dos velocidades.
Paralelamente, las variables de fondo muestran señales de consolidación que suelen quedar opacadas por el "ruido" financiero diario. Juan Pablo Filippini destaca que la deuda bruta del Gobierno central cayó del 154,5% del PIB en 2023 al 73,4% en el primer trimestre de 2026, acompañada por el sostenimiento del superávit fiscal primario (proyectado en 1,9% para este año por el FMI). Pese a estos avances, el riesgo país se ha mantenido volátil en torno a los 600 puntos básicos, reflejando el peso de la historia financiera del país y la cautela de los mercados de cara a los vencimientos de deuda y las elecciones de 2027.
En el frente monetario y cambiario, Marina Dal Poggetto advierte sobre el ajuste en el programa financiero, donde el bache de divisas estimado para 2027 y la desaceleración en la compra de dólares por parte del BCRA presionan sobre la acumulación de reservas. Por otro lado, la economía real muestra matices: Damián Falcone expone la paradoja del regreso de grandes marcas internacionales de indumentaria y lujo (como H&M, Decathlon o Armani), las cuales desembarcan bajo modelos de franquicia y alianzas locales para capturar el consumo sin asumir riesgos de activos fijos. En el plano internacional, Paul Segal analiza el éxito del sistema brasilero Pix como modelo de infraestructura pública que revoluciona los pagos y que ya empieza a conectarse con redes europeas.
Fuente: IAE Business School