Trigo: las heladas y la falta de radiación amenazan los rindes
Las lluvias demoran el inicio de la cosecha de trigo en el norte del área agrícola, mientras los rindes esperados oscilan entre 10 y 40 quintales por hectárea. En sectores del centro, las heladas y el aborto de macollos podrían provocar pérdidas de entre el 10% y el 30% respecto de la campaña anterior.
La campaña triguera atraviesa un escenario dispar en las distintas regiones productivas de Argentina. Mientras las lluvias de octubre mejoraron la humedad de los suelos y permitieron sostener la condición general del cereal en buena parte del área agrícola, las precipitaciones reiteradas y la elevada humedad demoran el inicio de la cosecha en el norte, incluso en lotes que ya alcanzaron la madurez fisiológica.
En estas regiones, los rindes esperados se ubican entre 10 y 40 quintales por hectárea (qq/ha). Los promedios estimados rondan los 20 qq/ha en el NOA y los 30 qq/ha en el NEA, aunque los resultados dependerán de la evolución de las condiciones climáticas y del avance de las tareas de recolección.
Heladas y aborto de macollos: alertan por pérdidas de hasta el 30%
En sectores del centro del área agrícola, las perspectivas productivas generan preocupación. De acuerdo con los colaboradores del relevamiento, se esperan mermas de entre el 10% y el 30% en los rindes respecto de la campaña anterior, como consecuencia del aborto de macollos y los daños provocados por las heladas.
A estos factores se suma la escasa radiación solar, que se manifiesta en el amarillamiento de las plantas. También preocupa el bajo cociente fototermal durante el período crítico del cultivo, una condición que podría limitar el número de granos y afectar el potencial de rendimiento.
Si bien las lluvias recientes contribuyeron a recuperar la humedad del perfil del suelo, la disponibilidad de agua no garantiza por sí sola buenos resultados. La evolución del cultivo dependerá también de la radiación, las temperaturas y la capacidad de las plantas para completar las etapas reproductivas.
Crece la atención sobre las enfermedades del trigo
En materia sanitaria, continúan los monitoreos y controles de enfermedades foliares, principalmente mancha amarilla y roya. Al mismo tiempo, los productores y técnicos evalúan la posibilidad de realizar aplicaciones preventivas contra la fusariosis de la espiga.
La preocupación se relaciona con las condiciones actuales de humedad y temperatura, que podrían favorecer la aparición de esta enfermedad durante una etapa clave para la definición de la calidad y el rendimiento del cereal.
En este contexto, el trigo avanza hacia la cosecha con perspectivas heterogéneas: demoras en el norte por las lluvias, mejores reservas de humedad en buena parte del área agrícola y riesgos productivos en sectores del centro, donde las heladas y la falta de radiación podrían reducir los rindes respecto del ciclo anterior.
Fuente: Bolsa Cereales de Buenos Aires
Córdoba 1826 - Rosario
Tel/Fax: +54 0341 - 4257159 - 4213453 
