Fertilizantes: la oferta argentina empieza a quedar ajustada
El mercado argentino de fertilizantes muestra una disponibilidad cada vez más ajustada, mientras los productores demoran las compras hasta que las necesidades logísticas de la siembra los obligan a cerrar operaciones. Según IF Ingeniería en Fertilizantes, la oferta de urea quedó por debajo de los despachos y las reservas de productos fosfatados alcanzaron niveles históricamente bajos.
El mercado argentino de fertilizantes atraviesa una etapa de abastecimiento ajustado, marcada por la cautela de los compradores, la incertidumbre internacional y la reducción de los stocks disponibles. Aunque los precios internacionales de los nitrogenados hicieron una pausa después de las subas recientes, la disponibilidad local comienza a encender señales de alerta de cara a las próximas necesidades de la campaña agrícola.
De acuerdo con el informe semanal de IF Ingeniería en Fertilizantes, uno de los factores que incidió en el mercado internacional fue la licitación de urea de la India. La agencia estatal IPL adjudicó 410.000 toneladas frente a un objetivo inicial de 1,70 millones, debido a que numerosos proveedores chinos rechazaron los precios ofrecidos.
El faltante de 1,29 millones de toneladas podría derivar en una nueva licitación india para cubrir la campaña de Rabi. La expectativa de una mayor demanda asiática sostuvo las cotizaciones y llevó a los productores de las principales regiones exportadoras a limitar sus ventas a precios considerados poco atractivos.
La urea se mantiene firme y la oferta local queda en déficit
En Brasil, la urea granular se ubicó entre US$ 470 y US$ 485 por tonelada CFR, mientras que en Estados Unidos cotizó entre US$ 430 y US$ 435 por tonelada FOB en NOLA.
En la Argentina, las importaciones ingresaron en una pausa, con valores CFR de entre US$ 510 y US$ 520 por tonelada. En el mercado mayorista local, la urea se mantuvo estable por segunda semana consecutiva, en un rango de US$ 595 a US$ 605 por tonelada.
La demanda interna continúa condicionada por la decisión de los productores de comprar cuando se acerca la necesidad concreta de aplicación. Según la consultora, las condiciones climáticas irregulares —con frío, baja radiación, heladas y lluvias intermitentes— alteraron las referencias habituales del calendario de siembra y postergaron decisiones comerciales.
Los números de oferta y demanda muestran una situación más ajustada. Hasta septiembre, la producción local de urea se estimó en 944.000 toneladas, un 10% más que en el mismo período del año anterior. Las importaciones, en cambio, alcanzaron 791.000 toneladas, con una baja interanual del 12%.
En conjunto, la oferta llegó a 1,74 millones de toneladas, un 1% menos que un año atrás, mientras que los despachos alcanzaron 1,81 millones de toneladas, con una suba del 8%. El saldo negativo de 71.000 toneladas es el primero desde 2021 y refleja el consumo de los stocks acumulados tras los fuertes arribos de fines de 2025.
Fertilizantes fosfatados: reservas en mínimos históricos
El panorama también es delicado para los fertilizantes fosfatados. La actividad comercial internacional continúa lenta y los precios muestran una tendencia bajista contenida, mientras algunas restricciones de exportación y la incertidumbre sobre los costos de las materias primas limitan las perspectivas de una reducción significativa.
En Estados Unidos, el fosfato diamónico (DAP) cotizó entre US$ 800 y US$ 805 por tonelada FOB, mientras que el fosfato monoamónico (MAP) se ubicó entre US$ 815 y US$ 820.
En la Argentina, las operaciones permanecieron prácticamente paralizadas, con negociaciones con Marruecos que no prosperaron para la segunda quincena de noviembre. Los valores de importación de DAP y MAP se mantuvieron entre US$ 855 y US$ 870 por tonelada CFR. En el mercado mayorista, las referencias locales se ubicaron entre US$ 965 y US$ 995 por tonelada.
El informe de IF Ingeniería en Fertilizantes advierte que las existencias de estos nutrientes ofrecen poco margen. Las importaciones de MAP, DAP, SPT y NPS sumaron 1,05 millones de toneladas, un 8% menos interanual, mientras que los despachos alcanzaron 986.000 toneladas, un 9% más.
La diferencia entre ambos flujos dejó un saldo de apenas 68.000 toneladas, frente a un promedio histórico de 242.000 toneladas. Además, las importaciones de MAP totalizaron 504.000 toneladas, con una caída del 18% y el volumen más bajo de los últimos seis años.
El abastecimiento para maíz tardío y soja, bajo seguimiento
La disponibilidad de fertilizantes fosfatados durante los últimos meses del año será determinante para cubrir las necesidades del maíz tardío y la soja. Entre octubre y diciembre, los despachos de MAP promedian unas 303.000 toneladas, frente a importaciones habituales de 189.000 toneladas.
Sin operaciones firmes en curso, la cobertura de esa demanda dependerá de que se aceleren los arribos al país. En un mercado donde los productores suelen postergar las compras hasta último momento, una demora en las importaciones podría estrechar todavía más la disponibilidad en plena ventana de aplicación.
El escenario combina, así, una oferta de urea que quedó por debajo de los despachos y stocks de fosfatados en niveles reducidos. La evolución de las importaciones y la anticipación de las compras serán claves para evitar tensiones de abastecimiento durante la campaña agrícola.
Fuente: Valor Soja
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