SENASA alerta sobre el uso de medicamentos veterinarios y su impacto en la seguridad alimentaria
El uso responsable de antibióticos, antiinflamatorios y otros medicamentos veterinarios es fundamental para proteger la sanidad animal y garantizar alimentos seguros. El SENASA recordó la importancia de contar con indicación profesional, utilizar productos aprobados y respetar los períodos de retiro para evitar residuos en carne, leche, huevos y miel. También advirtió sobre los riesgos de la resistencia antimicrobiana y su impacto en la producción y las exportaciones argentinas.
El uso de medicamentos veterinarios en los establecimientos agropecuarios tiene consecuencias que van más allá de la sanidad de los animales. Una aplicación incorrecta de antibióticos, antiinflamatorios y otros productos farmacológicos puede comprometer la inocuidad de los alimentos, generar residuos en productos destinados al consumo humano y afectar la calidad sanitaria de las exportaciones argentinas.
Frente a este escenario, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) promueve el uso responsable de productos veterinarios, especialmente en animales destinados a la producción de alimentos, y destaca la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto entre productores, veterinarios, laboratorios y distribuidores.
El organismo remarcó que cada tratamiento debe contar con indicación profesional y seguimiento veterinario. La consulta con un veterinario privado permite establecer un diagnóstico adecuado, seleccionar el medicamento correspondiente y definir las condiciones de administración.
Resistencia antimicrobiana: uno de los principales riesgos
Uno de los aspectos centrales del uso responsable de medicamentos es evitar la resistencia antimicrobiana, un fenómeno por el cual los microorganismos desarrollan la capacidad de sobrevivir a medicamentos que anteriormente permitían combatirlos.
Esta situación dificulta el tratamiento de infecciones tanto en animales como en personas y representa un desafío para la salud pública y los sistemas productivos.
En ese sentido, el SENASA destacó la importancia de utilizar los antimicrobianos exclusivamente bajo indicación profesional y de contar con la correspondiente receta veterinaria, un instrumento obligatorio que contribuye a optimizar el manejo de estos productos.
Qué datos deben registrarse durante los tratamientos veterinarios
El organismo también recomendó llevar un registro detallado de cada tratamiento aplicado en los establecimientos productivos.
La información debe incluir:
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Identificación de los animales tratados.
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Nombre y datos de identificación del producto utilizado.
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Fechas de administración.
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Período de retiro correspondiente.
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Responsables de la indicación y aplicación del tratamiento.
Estos registros permiten controlar el cumplimiento de las indicaciones veterinarias, mejorar la trazabilidad y verificar que los alimentos puedan ingresar al circuito comercial sin riesgos para los consumidores.
Medicamentos veterinarios: cómo verificar si están aprobados por SENASA
Otro de los puntos destacados es la necesidad de comprobar que los productos utilizados cuenten con autorización oficial.
El SENASA recordó que los productores y veterinarios pueden consultar el Vademécum oficial de productos veterinarios para verificar la aprobación de un medicamento mediante el número de certificado que figura en el envase, la etiqueta o el prospecto.
La consulta está disponible en el Vademécum oficial de productos veterinarios.
Los productos que no cuentan con aprobación oficial no ofrecen garantías de seguridad, eficacia y calidad. Su utilización puede provocar efectos adversos en los animales, tratamientos ineficaces y la presencia de residuos indebidos en alimentos de origen animal.
En caso de detectar productos no autorizados, corresponde realizar la notificación correspondiente a través del sistema de denuncias del SENASA.
Tiempo de retiro: una condición clave para garantizar alimentos seguros
Uno de los aspectos más importantes de los tratamientos veterinarios es respetar el tiempo de carencia o retiro.
Se trata del período que debe transcurrir entre la última administración de un medicamento y el momento en que la carne, la leche, los huevos o la miel pueden destinarse al consumo humano.
El cumplimiento de ese plazo permite que los residuos de los medicamentos se mantengan dentro de los límites máximos establecidos para los alimentos de origen animal.
Por eso, el SENASA recomienda leer detenidamente el rótulo y el prospecto de cada producto, donde se detallan las dosis, las vías de administración, las especies autorizadas, las contraindicaciones y las condiciones específicas de utilización.
Una responsabilidad de toda la cadena agroalimentaria
El uso responsable de medicamentos veterinarios no depende exclusivamente de los productores. Los laboratorios, distribuidores y establecimientos de comercialización también cumplen un papel fundamental en la disponibilidad de productos autorizados y en la difusión de información clara sobre sus condiciones de uso.
Para Argentina, garantizar la sanidad animal y la inocuidad de los alimentos constituye una condición estratégica para sostener la confianza de los consumidores y mantener el acceso a los mercados internacionales.
Consultar al veterinario, utilizar medicamentos aprobados, respetar los tiempos de retiro y registrar cada tratamiento son prácticas fundamentales para proteger la producción pecuaria y respaldar la calidad de los alimentos argentinos.
Fuente: Prensa SENASA
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