Cómo medir cuánto pasto hay en los campos ganaderos con imágenes satelitales
Investigadores del INTA desarrollaron una metodología que combina imágenes del satélite Sentinel-2 con mediciones estratégicas a campo para estimar la disponibilidad de pasto en establecimientos ganaderos. La herramienta busca simplificar los relevamientos, mejorar la planificación del pastoreo y ajustar la carga animal. Los avances se presentarán en la Caravana Pampa 2026, que recorrerá Brasil, Uruguay y Argentina.
Saber cuánto pasto hay disponible en los campos ganaderos es fundamental para definir la carga animal, organizar el pastoreo y anticipar posibles déficits de forraje. Con ese objetivo, investigadores del INTA Concepción del Uruguay trabajan en una metodología que permite estimar la biomasa disponible mediante imágenes satelitales y mediciones estratégicas en los establecimientos.
El desarrollo busca simplificar una tarea que habitualmente demanda tiempo y trabajo, especialmente en campos extensos y con ambientes heterogéneos, donde realizar mediciones frecuentes en todos los potreros resulta complejo.
La investigación fue realizada junto con especialistas de Argentina, Uruguay, Colombia y Costa Rica, en el marco de un proyecto FONTAGRO. La propuesta combina información del satélite Sentinel-2, mediciones de biomasa en puntos seleccionados y el conocimiento de las características y el manejo de cada establecimiento.
Martín Durante, investigador del INTA Concepción del Uruguay, explicó que la integración de estas tres fuentes de información permitió simplificar los muestreos y estimar el stock de pasto a escala predial.
La metodología utiliza índices espectrales obtenidos a partir de imágenes satelitales para analizar la relación entre la respuesta de la vegetación y la cantidad de biomasa medida directamente en el terreno. Con esa información se ajustan modelos que permiten proyectar la disponibilidad de forraje en el resto de la superficie.
Qué precisión tienen las imágenes satelitales para medir el pasto
El trabajo evaluó 68 índices espectrales a partir de registros correspondientes a 46 fechas de muestreo en pasturas templadas de la Unidad Integrada Balcarce, conformada por el INTA y la Universidad Nacional de Mar del Plata.
Además, la metodología se exploró en pastizales naturales de la región del Río de la Plata, utilizando 11 fechas de muestreo en cinco sitios de Argentina y Uruguay. Entre ellos se incluyeron establecimientos y áreas de Concepción del Uruguay y Gualeguay, en Entre Ríos.
Los resultados mostraron que la precisión de las estimaciones no depende exclusivamente de la calidad de las imágenes satelitales. También resulta determinante la selección adecuada de los puntos utilizados para calibrar los modelos.
Entre los factores que pueden modificar la relación entre la respuesta espectral y la biomasa se encuentran la presencia de arbustos, la acumulación de material vegetal seco y las diferencias en el manejo de los ambientes.
Según Durante, la información satelital aporta continuidad espacial y permite identificar la superficie ocupada por cada ambiente, mientras que las mediciones a campo permiten transformar esa respuesta espectral en valores cuantitativos de biomasa.
Las imágenes no reemplazan las mediciones en los establecimientos
Uno de los aspectos centrales del desarrollo es que la tecnología no busca sustituir el conocimiento de los productores ni las observaciones directas sobre el terreno.
Por el contrario, el potencial de la metodología reside en complementar ambas fuentes de información. De esta manera, un número reducido de mediciones estratégicas puede contribuir a estimar la disponibilidad de forraje en una superficie mucho mayor.
La investigación también identificó una limitación: la precisión de los modelos disminuyó cuando se aplicaron a imágenes correspondientes a fechas posteriores a las utilizadas para su calibración.
Por ese motivo, los especialistas señalaron la necesidad de realizar recalibraciones periódicas para mantener estimaciones confiables y compatibles con las decisiones de manejo ganadero.
Como parte del trabajo, el equipo desarrolló una aplicación web piloto que integra índices espectrales derivados de Sentinel-2 con mediciones de biomasa para generar mapas de disponibilidad de pasto a escala de establecimiento.
La herramienta representa una prueba de concepto para avanzar hacia procedimientos más ágiles y accesibles de estimación del stock de forraje.
Caravana Pampa 2026: ciencia y producción ganadera en campo natural
Los avances de esta investigación se compartirán durante la Caravana Pampa 2026, denominada Ciencia y producción en campo natural, una iniciativa regional que recorrerá establecimientos de Brasil, Uruguay y Argentina.
La propuesta se desarrolla en el marco del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores y busca promover el intercambio de experiencias vinculadas con la producción ganadera, la conservación de los recursos naturales y la investigación científica.
En Argentina, el recorrido incluirá una visita al INTA Concepción del Uruguay, donde se presentarán experiencias y herramientas relacionadas con los sistemas productivos sobre campo natural.
La estimación de biomasa mediante imágenes satelitales será uno de los desarrollos que permitirá mostrar cómo la teledetección puede aportar información para mejorar el manejo del pastoreo.
El objetivo es avanzar hacia sistemas ganaderos con mayor información para tomar decisiones, optimizar el aprovechamiento del forraje y mejorar la planificación productiva sin perder de vista las particularidades de cada ambiente.
Fuente: Prensa INTA
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