Con el precio actual del maíz, productores temen perder más de u$s 50 por hectárea

Los altos costos de producción, sumados a la carga impositiva, hacen que el mejor escenario para el cultivo sea un exiguo margen para el agricultor. La inminente decisión de siembra de maíz por parte de los productores argentinos se verá afectada por el bajo margen que se prevé que tendrá un cultivo que es caro para producir y cuyo mercado está controlado de cerca por el gobierno nacional.

Con el precio actual del maíz, productores temen perder más de u$s 50 por hectárea

Los altos costos de producción, sumados a la carga impositiva, hacen que el mejor escenario para el cultivo sea un exiguo margen para el agricultor.

La inminente decisión de siembra de maíz por parte de los productores argentinos se verá afectada por el bajo margen que se prevé que tendrá un cultivo que es caro para producir y cuyo mercado está controlado de cerca por el gobierno nacional, según publicó El Cronista.

Tras cerrar un año de rendimientos récord, habrá que afinar el lápiz con precios que siguen bajando, costos en dólares e impuestos como las retenciones que nunca se retocan a la baja.

Según un trabajo publicado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), "de continuar rigiendo los precios actuales del cereal, se pierde plata aún con excelentes rindes", mientras que solamente habrá "algo de rentabilidad si suben los precios del maíz y se obtienen buenos rendimientos".

Según el trabajo de la BCR, si el precio del maíz a cosecha sostiene los actuales niveles que refleja el Mercado a Término de Buenos Aires, de u$s 122 por tonelada para abril de 2016, el productor podría llegar a tener un margen positivo de u$s 80 por hectárea. De todas formas, sería el que menos gane en toda la cadena, ya que de un valor bruto de cosecha de u$s 1643 por hectárea, sólo se quedaría con el 5%. Mientras tanto, los proveedores de insumos y servicios se quedarían con el 59%, los impuestos se llevarían el 27% y los compradores, "beneficiados por las restricciones a las exportaciones que hacen caer el precio al productor", obtendrían el 9% del total. El resultado del productor, según la BCR, sería una cifra exigua y, adicionalmente, sólo se obtendría si se logra un rinde de 9,5 toneladas por hectárea.

Si, por el contrario, el valor del maíz mantiene los niveles actuales, de u$s 100 por tonelada, el productor pierde plata luego de pagar los impuestos, asegura la entidad. El valor bruto de su producción cae a u$s 1529 por hectárea, de los cuales los proveedores de insumos se quedarían con el 61%, los impuestos se llevarían el 25%y los compradores se beneficiarían con el 18%, mientras que el productor, para pagarles a todos, debería poner u$s 55 por hectárea.

"Con los bajos precios internacionales del cereal y los altos costos en dólares urge eliminar las restricciones a las exportaciones, bajar las retenciones al maíz y reducir la presión tributaria", concluye la entidad.

La BCR calculó sus resultados sobre la base de la siembra de maíz de primera temprano en la zona núcleo de la producción argentina, aproximadamente a 180 kilómetros de las terminales portuarias de Rosario.

Fuente: Infocampo

Volver

Otras Novedades

08/08/2026

El 88% de las brassicáceas se encuentra entre buena y muy buena en Entre Ríos

08/08/2026

Entre Ríos entra en el tramo final de la cosecha de maíz tardío y de segunda

08/08/2026

La ganadería argentina muestra señales de salir de la fase de liquidación

08/08/2026

La suba de los fertilizantes le costó USD 180 millones extra al agro argentino

08/08/2026

Las reservas del BCRA alcanzan máximos desde 2019 por el boom exportador

08/08/2026

Todavía resta vender el 30% de la cosecha de trigo y el Mar Negro sostiene los precios

06/08/2026

Congreso Aapresid 2026 cerró con más de 12.500 asistentes en Rosario

06/08/2026

IICA y Aapresid: alianza estratégica para transformar la agricultura de las Américas

06/08/2026

Aapresid Certificaciones y ACA firman acuerdo para potenciar la certificación ganadera

06/08/2026

Ganadería en Argentina: sistemas integrados, marmoleo y el nuevo consumidor de carne